Minificciones de Hugo López Araiza Bravo

Hugo López Araiza Bravo (México)

Nació en la Ciudad de México, de la que ha salido un montón de veces, pero en la que se ha quedado. Le iba bien en la escuela, pero siempre tuvo problemas por leer en clase. Publicó su primer cuento a los nueve años (dizque) y ha publicado constantemente desde el 2006 en la revista-club La Pluma del Ganso. También ha sido cómplice de las revistas Migala e Iboga. Fue víctima sobreviviente del 4º Virtuality Literario Caza de Letras 2010, de donde salió con un primer libro, Infinitas cosas, y el mote de “insultantemente joven”. Resultó también ganador del Concurso de Antología de Microcuentos convocado por la Universidad Iberoamericana de León, del X Concurso de Cuento Letras Muertas, convocado por la UNAM con motivo de la Megaofrenda 2009 y del 43 Concurso Punto de Partida, en el rubro de traducción literaria. Hace tiempo que descubrió Ficticia y sigue perdido entre sus calles.

Cinceladas
Tras meses de entrenamiento, el aprendiz logró ver al ángel atrapado en el mármol. Tomó el cincel y martilló hasta tener su figura bien definida, a unos milímetros de tocar su carne. Pero la piedra se agrietó. El ángel extendió sus alas, se sacudió los guijarros y emprendió el vuelo sin más.
–No te preocupes –lo consoló el maestro escultor–, a todos se nos escapa el primero.

Sombrero de doble copa
El mago metió la mano en el sombrero para realizar su acto final. Pero no logró sacarla. Una fuerza descomunal tiró de él hasta succionarlo por completo. Del otro lado, un público de conejos aplaudió su aparición.
 

Suma de vectores
A fuerza de pataletas logró que le compraran todos los globos. Quería volar con ellos. El vendedor se los extendió amablemente. Cuando cambiaron de manos aplastaron a la niña. Y el globero flotó, flotó hasta perderse de vista.
 
 
 

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